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La Cantera vista desde Google Earth.

Hay un video en internet que dice que están escondidos los restos de seres extraterrestres en La Cantera de Ciudad Universitaria. El video habla de una civilización de alienígena que fue sepultada por la erupción del volcán Xitle hace 1600 años y que en La Cantera están las pruebas. Las afirmaciones en todo el video son impresionantes, pero lo más sorprendente del video es que tenga más de 800 mil visitas.

La imaginación de seres míticos siempre va de la mano de lugares poco conocidos. De ahí que en épocas antiguas a Pie Grande lo asociaran con lo profundo de los bosques y el Kraken con el medio del desconocido océano. Entre más se conoce un lugar más pierde su encanto místico, así que para el que quiera seguir creyendo que en La Cantera está enterrada una civilización de extraterrestres que nos dará la respuesta tecnológica para vivir felices, favor de dejar de leer a partir de este punto.

La Cantera se encuentra en la frontera de Ciudad Universitaria con el barrio de Santo Domingo, a un costado del metro CU. Este lugar es un gran agujero que desde 1970 la UNAM le prestó al Departamento del Distrito Federal para que fuese utilizado como cantera de basalto (de ahí el nombre) para una planta de asfalto. Por más de 25 años se extrajeron aproximadamente cinco millones de m3 de material. Así que probablemente muchas de las calles tengan su origen en La Cantera. Cuando la excavación llegó hasta el manto freático (aproximadamente a 20-25 metros de profundidad) se formaron varios lagos y ya no fue fácil la extracción de piedra. Es ahí cuando en 1995 el terreno se le regresó a la UNAM. Un año después se incorporó a la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel (REPSA-UNAM). Al mismo tiempo la mitad del terreno (ocho hectáreas) se prestó al equipo de futbol Pumas. Este equipo tiene ahí su cuartel general con varias canchas de entrenamiento y oficinas.

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La Cantera. Foto del autor.

Desde que La Cantera regresó a la universidad, muchos investigadores comenzaron a realizar investigación científica. La Cantera ha sido un laboratorio natural para los ecólogos y arquitectos del paisaje puesto que ahí, a pesar de estar en medio de la mancha urbana, es un oasis para plantas y aves, se estudia cómo funcionan las hormigas y es sitio para recuperación de animales lastimados. Estos proyectos necesitan mucho mantenimiento y poca gente. Es por ello que, como en cualquier laboratorio, el lugar está restringido.

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La Cantera. Foto del autor.

Los lagos son, quizá, la característica más particular de La Cantera. Estos lagos no son naturales pues sin la mano del hombre no existirían, pero tampoco son artificiales puesto que el hombre no los construyó ex profeso; surgieron de tanto excavar hasta que llegaron a tres manantiales que los alimentan. El agua proviene, probablemente, de lo que llueve y se infiltra en la REPSA. El agua cruza por los lagos y vuelve a entrar en un sumidero para proseguir su camino por debajo de la tierra hacia las zonas bajas de la Cuenca de México. En un principio, a los lagos se introdujeron peces nativos como charales y crustáceos como acociles junto con un grupo de plantas acuáticas. A este lugar llegan garzas y aves migratorias que tienen su base en Xochimilco. Posteriormente a alguien se le ocurrió lo que se les ocurre a todos aquellos que ven un lago: introducir carpas y tilapias, especies exóticas muy nocivas para los ecosistemas.

Por su localización y resguardo los lagos son ideales para la investigación en restauración. Es por ello que ahí acaba de comenzar un proyecto para la conservación de la especie que, quizá, sea la más emblemática del centro del país: el Axolote (Ambystoma mexicanum).

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Un axolote. Foto de Carmen Loyola.

Cuando una especie se está extinguiendo existen varias reglas que se deben de seguir: por un lado, no se puede buscar que ocupen otros ecosistemas fuera de su área de distribución, porque se vuelven invasoras del otro lugar. Es como si para evitar la extinción de los tigres de Bengala se introdujeran en la selva chiapaneca, donde competirían con los jaguares y ocelotes. Tampoco se puede pensar que se pueden mantener en peceras, como si para evitar la extinción de osos polares se construyeran refrigeradores para que ahí sobrevivan. Cuando esto sucede, los animales se domestican: los axolotes que nacen y crecen en peceras se vuelven domesticados y son muy diferentes a los axolotes en Xochimilco. Finalmente tampoco se pueden reintroducir a su sitio cuando está deteriorado. Esto es como echar animales al matadero, pues se están arrojando animales al lugar que en principio dejó de ser propicio para su existencia.

Existen proyectos de restauración del axolote en Xochimilco, que mejoran su hábitat y el de los chinamperos. Este proyecto se llama “Refugios para axolotes en Xochimilco”. Hasta el momento, la velocidad con la que ha avanzado este proyecto es menor a la velocidad de extinción del axolote. Por lo que se necesitan ideas alternativas.

Aquí es donde entra La Cantera.

Los lagos de La Cantera pueden ser un sitio donde una población de axolotes puede sobrevivir. Este lugar está dentro de su distribución original (el Valle de México) sin perjudicar a otras especies nativas. Los axolotes estarían dentro de los lagos siempre y cuando estos cuerpos de agua presenten condiciones óptimas para su sobrevivencia.

La Cantera puede representar un seguro de vida de la especie. Si no se restaura su hábitat antes de su extinción en Xochimilco, al menos existirá una población en La Cantera saludable sin domesticar, con el fin de reintroducirlos una vez que esté restaurado el ecosistema. Esto sucedería sólo si estamos seguros de que la especie ya se extinguió.

Los lagos de La Cantera no sólo ofrecen un lugar natural ideal para proyectos de restauración de los axolotes. Estos anfibios han encontrado un aliado inesperado en los Pumas. El equipo está muy interesado en este nuevo proyecto de “Un albergue para axolotes en La Cantera” y está buscando financiamiento para poder llevar a cabo una simbiosis inusual: el deporte y la conservación.

Las expectativas son muy altas y por ello hay que trabajar cada paso. Una primera acción es introducir pocos animales y que se encuentren resguardados y evaluados en jaulas. El proyecto comenzó con apenas 10 individuos. Después de unas semanas las hembras pusieron huevos dentro de las jaulas. Esto es un indicador de que el sistema está suficientemente bien. Esto también lo muestran videos de cómo viven los axolotes en condiciones seminaturales y cómo los molestan las carpas.

Es por ello que los siguientes pasos serán la restauración de los lagos extrayendo a todas las carpas y tilapias y mejorando su calidad del agua. Si se tiene éxito en estos meses, se buscará introducir más axolotes en jaulas más grandes. La meta final es contar con una población saludable de axolotes dentro de dos años.

Los axolotes y La Cantera demuestran que la naturaleza está embebida dentro de la zona urbana. Por lo tanto los capitalinos no estamos aislados de la naturaleza y todavía a podemos convivir con ella. Puesto que el axolote parece un animal de Marte y el proyecto es muy aventurado, quizá el video tenga razón: en La Cantera estamos resguardando a seres de otro mundo.

Luis Zambrano es investigador del Instituto de Biología y Secretario Ejecutivo Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel, UNAM.