septiembre 12, 2017

Prohibir los bicitaxis: un error socioambiental

Tras una serie de operativos realizados en los últimos meses por parte de las autoridades capitalinas y del Estado de México para retirar de la circulación a los mototaxis que operan en diversas delegaciones de la Ciudad de México y municipios mexiquenses de manera ilegal y que ha derivado en enfrentamientos violentos, detenciones y un elevado número de vehículos remitidos al “corralón”; ha emergido un interés por reglamentar, si bien no este servicio de transporte de pasajeros, si el que ofrecen los bicitaxis de manera irregular en la metrópoli. Repentinamente la prensa se ha llenado de declaraciones de todo tipo por parte de expertos, delegados, presidentes municipales, asambleístas y funcionarios públicos tanto del Gobierno de la Ciudad de México, como del Estado de México, en ellas se han vertido desde reclamos y acusaciones, hasta requerimientos de información y medidas de control sobre una actividad económica que nació de manera espontánea, sin planeación alguna, como históricamente han surgido otros servicios de transporte en esta ciudad (tal es el caso de los “peseros” y los taxis mismos); incluso se ha propuesto su sustitución por vehículos eléctricos (Ciudad de México), su reconversión a bicitaxis nuevamente (Estado de México) o su prohibición total.

Leer más

Leer completo

Es necesario decirlo desde la primera frase de este texto: la séptima línea de Metrobús sobre Avenida Paseo de la Reforma no es un buen proyecto para el beneficio público. Esto no implica que se tenga que detener su implementación; por el contrario, al pasar por una de las avenidas más emblemáticas de la Ciudad y del país, tendría que ser enmendadas sus fallas y errores para ser un proyecto con los más altos estándares de planeación y operación. De tal forma que sea un poderoso ejemplo de cómo un buen transporte público masivo puede traer amplios beneficios sociales. Sin embargo, como hoy está pensando implementarse no será así, a pesar de lo que argumenta a su favor el gobierno de Mancera y otros que también lo apoyan. Leer más

Leer completo

En 1906, la colonia Juárez surge como el resultado de un negocio entre amigos. Así se le llamó al triangulo urbano que había sido desarrollado en las décadas anteriores mediante concesiones entre el gobierno porfirista y la élite empresarial de la época. Desde sus orígenes, la Juárez fue un proyecto económico más que urbanístico, el objetivo principal del Estado porfirista había sido expandir los alcances del mercado inmobiliario sobre zonas agrícolas, sustento de indios y campesinos, para permitir el lucro privado y la especulación a acaudalados favoritos del régimen, valorando las inversiones por encima de cualquier consideración social. Así, las grandes obras inmobiliarias del Estado estaban orientadas a facilitar el crecimiento de colonias exclusivas: el embellecimiento de Paseo de la Reforma a cargo del erario público, facilitó las ganancias por el fraccionamiento de la colonia contigua, dinero que habría de quedarse en sólo algunos bolsillos.

Leer más

Leer completo

“El teorema fundamental: nuevos sistemas significan nuevos problemas”.

(John Gall –The Systems Bible, 2002)

Con la aprobación de la Constitución de la Ciudad de México (CDMX) es conveniente analizar los cambios que alteran la planeación del territorio; es decir, del suelo, su mayor activo. Esto se puede hacer en función de los problemas preexistentes de la ciudad y de los retos a futuro que enfrentara la nueva disposición. De esta manera se puede contar con una evaluación general de lo aprobado.

Leer más

Leer completo

abril 11, 2017

Encoger el cuerpo en la Ciudad de México

Una mano que no alcanza y un pie que se dobla, un cuello crispado y un golpe que se vuelve rutinario. Un desplazamiento que para ejecutarse denigra el cuerpo. Publicado en 2015 por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, Encoger el cuerpo. La tarea cotidiana de transportarse en la urbe pretende ofrecer un estudio sobre la manera en que el cuerpo se adapta a las condiciones de transporte de la Ciudad de México, pero su falla principal radica en que trabaja con percepciones. Si bien al inicio se presentan categorías como habitus, de Bourdieu, que da cuenta del esquema de acción y participación del individuo y la colectividad en el campo social, y proxemia, de Hall, que organiza la aplicación de los sentidos para distinguir espacios y distancias, el grueso del trabajo se centra en las encuestas aplicadas a 589 usuarios del transporte público durante el mes de octubre de 2010. Pocas veces se vuelve a estos conceptos, y el libro se concentra en enlistar tablas y porcentajes de respuestas a preguntas como ¿Considera que los asientos son adecuados para su persona? El problema es que, tal vez por la condición de la aplicación de la encuesta –durante el trayecto– o por el habitus mismo de los encuestados, las respuestas son tímidas, indulgentes a veces, y no son capaces de pintar el panorama verdadero de malestar emocional y corporal que implica trasladarse en la segunda zona conurbada con el mayor número de población del planeta, “cuyo monto es superior al que contienen, por sí mismos, 75% de los países del mundo” (p. 15).

Leer más

Leer completo