“¡Enchula tu colonia con el presupuesto participativo 2016! Puedes proponer y decidir sobre los recursos públicos que se gastan en tu colonia”, escucharon por la radio Laura y Juan,1 un par de habitantes de la colonia Texcalco, ubicada en lo más recóndito de la Ciudad de México, en la alcaldía de Cuajimalpa. Este año que arranca quedan apenas unos pocos días para proponer proyectos y en marzo se votará por el destino de esos recursos para el presupuesto de éste y del próximo año.

El presupuesto participativo es una herramienta democrática que permite a los habitantes de cada colonia de la capital decidir sobre el 3 % de los recursos con los que cuenta cada alcaldía. Niños y adultos pueden proponer proyectos en beneficio de la comunidad, la alcaldía analiza su viabilidad y pasan a una votación organizada por el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM).

Durante 2016, cada una de las colonias de la alcaldía Cuajimalpa contó con 655 mil pesos en materia de presupuesto participativo. Con esto en mente, Laura y Juan propusieron “Mantenimiento y reparación de la escuela primaria Justo Sierra”, tras el gusto bueno de viabilidad por parte de la alcaldía, el proyecto calificó para ser votado en una jornada electiva. En la colonia Texcalco viven poco más de 400 personas. Sin embargo, ante el desconocimiento de la población del presupuesto participativo, votaron en la elección de proyecto tan solo cuatro personas, las cuales eligieron el proyecto propuesto por Laura y Juan- Ya sea por desinterés o desconocimiento, uno de los problemas más grandes del presupuesto participativo en la Ciudad de México es la baja participación de la ciudadanía en la votación de proyectos; el promedio histórico de participación es del 4.8 % del padrón electoral, llegando en algunos años a ser de tan solo el 2 %, de acuerdo con cifras del IECM.

Además de la baja participación, otro de los problemas es la enorme opacidad que hay en la ejecución de los proyectos. Entre las 16 alcaldías se ejecutan anualmente 1 815 proyectos de presupuesto participativo y no existe una base de datos única que exponga cuáles son los proyectos ganadores y si estos fueron realizados o no.

Ilustración: Patricio Betteo

Ejecutar proyectos distintos a los elegidos por los ciudadanos, gastar menos dinero del presupuestado, utilizar el programa de manera clientelar o simplemente no realizar las obras son prácticas comunes de las alcaldías en materia de presupuesto participativo. Tal fue el caso del proyecto presentado por Laura y Juan en 2016.

A pesar de haber dictaminado en un primer momento que rehabilitar la escuela primaria era viable y que los ciudadanos votaron por ejecutar este proyecto, una ciudadana impugnó el resultado al señalar que la escuela se encontraba fuera de los límites de la colonia. El tribunal falló a favor de ella. En última instancia, en una elección extraordinaria, los ciudadanos votaron por un proyecto denominado: “Pantallas de plasma de 24 pulgadas”, el cual, como su nombre indica, se trató de entregar 109 televisiones a los vecinos, algo totalmente clientelar y que en poco o nada beneficia a la comunidad. Cabe mencionar, que este proyecto fue presentado por la misma ciudadana que impugnó la votación que dio como ganador el proyecto de mantenimiento a la escuela.

Durante 2019, el primer Congreso de la Ciudad de México se dio a la tarea de reformar la Ley de Participación Ciudadana teniendo como objetivo —entre otros— mejorar la figura del presupuesto participativo. El proceso para presentar y elegir los proyectos a implementarse en 2020 fue pausado mientras se discutía la nueva ley; pero, finalmente, el pasado 12 de agosto ésta fue publicada. La nueva normativa aumentó de 3 a 4 % del total de sus presupuestos anuales el monto que las alcaldías tendrán que destinar al presupuesto participativo, además, estableció que los proyectos se registrarían del 13 de diciembre de 2019 al 13 de enero de 2020 y la votación se llevará a cabo en una jornada única el 15 de marzo del mismo año.

La nueva ley pretende acabar con los vicios que hasta ahora ha presentado el presupuesto participativo. Por ejemplo, expresamente se prohíbe que los recursos se modifiquen a nivel partida específica en más de un 10 %. También se establece que los proyectos presentados “de ninguna forma podrán suplir o subsanar las obligaciones que las Alcaldías como actividad sustantiva deban realizar” (art. 117), por lo que en teoría no podrían resultar viables proyectos como bacheo de calles o alumbrado público. La dictaminación de la viabilidad de los proyectos ahora recae en un órgano de la alcaldía formado por funcionarios y especialistas provenientes de la academia, los cuales fueron electos por insaculación en el mes de diciembre del año pasado; de igual manera, en teoría este nuevo órgano dictaminador deberá acabar con la aprobación de proyectos que no beneficien a la comunidad.

De acuerdo con la Constitución de la Ciudad de México, no puede haber consulta en materia de presupuesto participativo en los años que se elijan autoridades constitucionales, como es el caso del año 2021, por lo que el Congreso local determinó que en la votación del 2020 también se registrarán y votarán los proyectos para el 2021. En pocas palabras el 15 de marzo se votará el destino de aproximadamente 3 mil millones de pesos a ejecutarse en presupuesto participativo en los próximos dos años.

El largo tiempo que tomó el Congreso para elaborar esta nueva ley generó que el instituto electoral local determinara que solo habría tiempo para registrar proyectos entre el 13 de diciembre de 2019 y el 13 de enero de 2020. Sin embargo, los ciudadanos están registrando proyectos y los especialistas los están dictaminando sin conocer el presupuesto con el que contará cada colonia. Y es que la nueva ley modificó la manera en que se asigna el presupuesto en cada colonia. Hasta 2019, el dinero se repartía equitativamente entre el número de colonias de la alcaldía, sin embargo, a partir de 2020 se elaboró un índice que prioriza a las colonias con mayor índice de pobreza multidimensional, incidencia delictiva, cantidad de población, población flotante y si es pueblo rural u originario. El gobierno central, a través de la Secretaría de Finanzas, publicó la última semana del 2019 la fórmula para calcular el monto con el que contará cada colonia, utilizando esta fórmula  el IECM cálculos aproximados de con cuanto dinero contará cada colonia el cual se puede consultar aquí.

El presupuesto participativo es una excelente herramienta para solventar los problemas que los mismos colonos identifican como prioritarios. Aún más, en el proceso de presentar proyectos y divulgarlos entre la comunidad, conocer a los vecinos y llegar a acuerdos comunes fortalece el tejido social. Aún con el poco tiempo que el gobierno dejó para la presentación de proyectos y en una época en que la mayoría de las personas se encuentra de vacaciones, se cumplió con la tarea de contar con una nueva Ley de Participación Ciudadana que solventa varios de las deficiencias que se tenían en materia de presupuesto participativo. Ahora el balón está sobre la cancha de la ciudadanía, quien debe participar y apropiarse de este mecanismo para lograr eliminar sus vicios completamente. Informarse, presentar proyectos, acudir a las asambleas ciudadanas, ejercer el voto y vigilar el correcto uso de estos recursos es responsabilidad de todos. Información más detallada sobre los formatos para presentar proyectos, fechas y demás, se puede encontrar en la Plataforma Digital de Participación Ciudadana del Instituto Electoral de la Ciudad de México. Con el riesgo a sonar a cliché electorero, hay que tener presente con participación, ganamos todos.

 

Gerardo Velarde
Director de Política Básica y Observador Electoral del Proceso de Presupuesto Participativo en la Ciudad de México.


1 Nombres ficticios que se utilizan para proteger la identidad de quienes sí presentaron el proyecto.