En el marco de los preparativos para la Conferencia de las de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 21), que se llevará a cabo en París a finales de este año, la Alcaldía de la ciudad organizó la primera edición del Día Sin Auto el pasado domingo 27 de septiembre. El objetivo de este evento era “sensibilizar a la población sobre las problemáticas ligadas a la contaminación y al cambio climático”, según un comunicado de la Alcaldía de París.

Con motivo de este evento, diversas partes de la capital gala fueron cerradas a la circulación motorizada entre las 11 a.m. y las 6 p.m. Estas zonas, concentradas principalmente en los cuatro primeros distritos de la ciudad, también abarcaron lugares emblemáticos como los alrededores de la Torre Eiffel, la colina de Montmartre o la avenida de los Campos Elíseos. De igual manera, se restringió la circulación en parques y jardines urbanos que ya contaban con la prioridad peatonal. La excepción a esta prohibición fueron las unidades de transporte público, los taxis, los servicios de emergencia y los pequeños vehículos de abastecimiento. Igualmente, los ciudadanos que requirieron utilizar su auto por motivos justificados (salud, mudanza, etc.) solicitaron una derogación personal. Los automovilistas que contemplaron desplazarse en las zonas no abarcadas por el programa fueron invitados a dejar el auto en casa o a no sobrepasar la velocidad de los 20km/h. Para asegurar el debido cumplimiento del programa de este Día Sin Auto, se desplegaron 200 agentes de la Prefectura de policía, 75 agentes de seguridad de Paris y 200 voluntarios.

Mapa

Mapa oficial del “Día Sin Auto” en París. En verde oscuro, las zonas en donde la circulación de los automóviles fue prohibida. En verde claro, las zonas en las que se invitó a los automovilistas a circular a 20km/h.

 

Esta iniciativa, que ha sido presentada ante los medios de comunicación como un proyecto de las autoridades públicas de la ciudad, fue en realidad promovida desde un inicio por el colectivo “Paris sans voitures” (París sin coches). Durante la organización del Festival des Utopies Concrètes (Festival de las utopías concretas) en 2014, un grupo de personas empezó a imaginarse cómo sería un día sin coches en toda la capital francesa, fuertemente afectada por la contaminación atmosférica y acústica. Mariella Eripret, miembro de este colectivo, recuerda que lo veían como algo irrealizable, algo que “nunca sería posible de llevar a cabo en la capital”. Sin embargo, y a pesar de la incredulidad que rodeaba a este proyecto, los miembros del colectivo comenzaron a promover una petición para solicitar a las autoridades de París que lo consideraran para septiembre del 2015. La petición fue firmada por varias personas, entre las cuales algunos científicos reconocidos en Francia por sus trabajos sobre el medio ambiente y enviada en agosto del 2014 al ayuntamiento. El colectivo entró rápidamente en contacto con la oficina del encargado del transporte, vialidades, desplazamientos y espacios públicos (Adjoint à la Maire de Paris chargé de toutes les questions relatives aux transports, à la voirie, aux déplacements et à l’espace public), Christophe Najdovski, quien se mostró muy entusiasta con la propuesta. El proyecto original presentado por el colectivo  contemplaba la prohibición de la circulación del automóvil en toda la ciudad: “no queríamos que se hiciera únicamente en los distritos más ricos y turísticos, que son siempre los más privilegiados y en donde se implementan las buenas iniciativas”, comenta Mariella “los distritos más populares seguirían afectados por la circulación motorizada”, concluye la activista. Insatisfechos con la decisión de la Alcaldesa de París, Anne Hidalgo, de restringir la circulación únicamente en un perímetro limitado, el colectivo “Paris sans voitures” decidió entonces invitar a la población a llevar a cabo movilizaciones en las zonas no incluidas en el plan propuesto por las autoridades. Por este motivo, Mariella insiste: “para nosotros es importante que la gente sepa que el colectivo y las acciones del gobierno entorno al Día sin Auto son cosas completamente distintas. Nosotros siempre hemos defendido un Día sin Auto en todo París”. Por ello, y a pesar de que el proyecto surgió de esta iniciativa ciudadana, el colectivo se ha deslindado del resultado final: para sus miembros, el Día sin Auto no salió como previsto. Para éste y otros colectivos, la alcaldesa de París tendría que haber negociado más severamente con la Prefectura de Policía para aplicar el Día Sin Auto a todo París.

Esta ciudad, por ser la capital del país y albergar en su interior varios ministerios y edificios del gobierno nacional, es la única ciudad de Francia en la que el control de la circulación automovilística está en manos de la Prefectura de Policía y no del gobierno local. Por ello, la Prefectura fue la que tuvo la última palabra en el asunto. También insatisfecho con el resultado, el colectivo ciclista “Vélorution” realizó una rodada el mismo domingo 27 de septiembre a la plaza de la Concorde, lugar en donde se reunió Anne Hidalgo con los alcaldes de Sao Paulo, Bristol y Bruselas para inaugurar el Día Sin Auto. Decenas de ciclistas llegaron a la plaza y empezaron a gritar “¿Para cuándo un verdadero día sin coches?”, mostrando su descontento con una jornada que para ellos se decidió unilateralmente, sin tomar en cuenta las peticiones ciudadanas y sin verdadera voluntad política. “Este día sin coches es una acción principalmente de imagen pública” dice Jérôme, activista de Vélorution desde hace ocho años. El activista además menciona que se trata únicamente de una operación de comunicación que deja de lado la mayor parte del territorio parisino, que está limitada a unas pocas horas y no a todo el día y que, además, se lleva a cabo el domingo, perdiendo la esencia de la acción misma que se debe de llevar a cabo el 22 de septiembre, aunque caiga en un día laboral. Por este motivo, el colectivo festeja el 22 de septiembre cada año realizando una “masa” (rodada) crítica de ciclistas. Este año, esta masa crítica buscó, además, ser una acción contestataria y de distanciamiento con las autoridades.

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Miembros de Vélorution se preparan a salir hacia la plaza de la Concorde el 27 de septiembre.

 

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El colectivo ciclista Vélorution rectifica los folletos de gobierno. “27 de septiembre”: París Día sin Auto”, se convierte en “27 de septiembre: París día con demasiados autos”.

 

Pero “El Día Sin Auto” parisino no sólo estuvo lejos de las expectativas de los grupos y colectivos ciclistas, sino también de los representantes de gobierno de algunos distritos parisinos. Por ejemplo, previo al evento, los representantes del distrito 19 solicitaron por medio de un oficio, su inclusión geográfica en el Día Sin Auto. En el documento, cuestionaron la selección de las zonas indicando que aquellas que quedaron excluidas del plan fueron aquellas en donde el impacto de la contaminación atmosférica y acústica es más notorio, porque se acumula con otras problemáticas sociales, como la marginación.

El Día Sin Auto dejó un mal sabor de boca a varios colectivos, ciudadanos e incluso funcionarios públicos. Para ellos, París no tuvo un Día Sin Auto, sino únicamente 10.5 km2 de su extensión, lo que corresponde al 10% de la superficie total de la capital. ¿Cómo hubiera sido un “verdadero” Día Sin Auto para ellos? “Un día como el que se lleva a cabo en Bruselas desde hace 15 años”, responden unánimemente todos los activistas que entrevistamos durante esta jornada. En su 15ª edición, realizada por el gobierno de Bruselas el 20 de septiembre del 2015, la prohibición de circulación motorizada se extendió tanto a la capital belga como a las 19 comunas limítrofes, lo que equivale a una superficie de 161 km2 libre de autos, es decir a una superficie 16 veces mayor a la que tuvo París.

A pesar de la desilusión que los colectivos ciclistas expresaron sobre la planeación, organización y desarrollo del  Día sin Auto, la mayoría resaltó la alegría que sintieron al ver a tantas personas reunidas en la Plaza de la República el domingo 27, participando en las actividades ciudadanas promovidas por la asociación Alternatiba. Ahora bien, el reto para el próximo año es lograr que las críticas y opiniones ciudadanas sean escuchadas por las autoridades públicas para que la segunda edición del Día Sin Autos se realice en el conjunto del territorio de la capital francesa.

Ruth Pérez López es antropóloga urbana y doctora en cambio social. Actualmente es investigadora invitada en el Institut National d’Études Démographiques (INED) de París.

Paulina López Gutiérrez es geógrafa y doctorante en la Universidad Paris 1, Panthéon Sorbonne.