En junio se llevarán a cabo las elecciones para gobernador del Estado de México. Es tanta la importancia de este evento que muchos lo apodan “la antesala presidencial” o “la joya de la corona”. No es para menos, según el último censo, en esta entidad vive el 12% de la población del país, y según datos del INE,1 el 13% del padrón electoral nacional, lo que representa un notable botín político en la cuenta regresiva para la elección presidencial del 2018.

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Los electores del próximo mandatario mexiquense viven en su mayoría en un contexto urbano. El 85% de todo el padrón electoral está repartido en espacios metropolitanos: 12% viven en la Zona Metropolitana de Toluca (ZMT) y 73% en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) (Cuadro 1). Por lo tanto, las propuestas de los candidatos deben de escuchar esta realidad urbana.

Cuadro 1: Repartición del padrón electoral del estado de México

MUNICIPIOS

PORCENTAJE

Municipios de la ZMVM

73%

Municipios de la ZM de Toluca

12%

Resto del estado de México

15%

Fuente: Elaborado a partir de datos del INEEM (2017).

En este orden de ideas, una de las primeras demandas es la de mejorar los mecanismos de coordinación y cooperación metropolitana, tanto a nivel estatal como municipal. Durante la actual administración, la resolución de problemas metropolitanos ha sido dificultada por la falta de acuerdos al momento de implementar las políticas públicas urbanas. Por ejemplo, las relacionadas con la calidad del aire y la seguridad vial.

A principios del 2016, los elevados índices de contaminación de la ZMVM, obligaron a implementar el programa del doble Hoy No Circula. En el Estado de México esta medida fue la única implementada, a pesar de que el programa ha sido cuestionado porque no ataca al problema de fondo; que es la dependencia a los medios motorizados de transporte. El señalamiento del gobierno de la Ciudad de México hacia la falta de medidas de su estado vecino y sus consecuencias en la contaminación metropolitana, resultó en el cierre de cuatro vertederos municipales mexiquenses, que recibían principalmente la basura de la Ciudad de México.

Otro ejemplo es la implementación de las fotomultas. La falta de acuerdos gubernamentales impidió una homologación de sanciones entre las entidades de la ZMVM. Es decir, que los vehículos con placas de otros estados (entre ellos el Estado de México) no podían ser infraccionados por este medio en la Ciudad de México.

La mala planificación urbana del estado de México ha sido una de las causas de la expansión descontrolada de la zona metropolitana. Hoy en día, 55% de la población metropolitana vive en esta entidad, en un espacio de 6392 km2. Mientras que en la Ciudad de México 45% de los habitantes de la metrópoli viven en un territorio cuatro veces menor (INEGI). Este crecimiento desenfrenado es el origen de muchos de los problemas actuales de los habitantes de la ZMVM, en términos de acceso a servicios públicos. Es necesario que los aspirantes a mandatario gubernamental presenten propuestas precisas para controlar esta expansión, para mejorar los mecanismos de planificación urbana y para transparentar los procesos de elección de los puestos públicos claves en este rubro.

Uno de los ejemplos más claros de esto es la dificultad para gestionar el transporte público en la entidad, cuya demanda ha rebasado al propio gobierno. La dependencia de la mayoría de los mexiquenses a medios de trasporte públicos concesionados, ha traído como principal consecuencia un servicio público basado en un clientelismo político, en donde la calidad, estructura y la eficacia del servicio pasan a segundo plano.

Datos de la Encuesta Intercensal (EIC) 2015 muestran que uno de cada dos mexiquenses, que viven en la ZMVM, realiza sus traslados al trabajo en un camión o combi. Para cuatro de cada 10, es el único medio de transporte (Cuadro 2).

Cuadro 2: Distribución de los medios de transporte para ir al trabajo en los municipios de la ZMVM en el EDOMEX

MEDIO DE TRANSPORTE

SE UTILIZA EN ALGÚN PUNTO DEL RECORRIDO

SE UTILIZA ÚNICAMENTE ESTE MEDIO DE TRANSPORTE

Camión-Combi

46%

38%

Metro

4%

0.4%

Automóvil

17%

16%

Bicicleta

7%

6%

Caminar

26%

22%

Fuente: Elaborado a partir de datos de la EIC 2015.

Desafortunadamente esta encuesta no permite conocer el número de camiones que utiliza un mexiquense para un mismo trayecto, por lo que desconocemos el número de cambios de unidad que se deben realizar durante los viajes cotidianos. No obstante, sabemos que la tarificación de este medio de transporte se estipula de acuerdo a la distancia que vaya a recorrer el usuario. En otras palabras, entre más lejos vivas, más pagas por moverte. En estas circunstancias, hay habitantes que destinan hasta el 50% de su salario al rubro del transporte. 

El costo del deficiente transporte público mexiquense también se expresa en términos de tiempo. La misma encuesta nos muestra que, en promedio, 20% de los mexiquenses tardan entre 30 minutos y una hora en llegar a su lugar de trabajo; 15% lo realizan entre una y dos horas. Estos resultados son sólo tomando en cuenta los viajes de ida. En los municipios más alejados, como Ecatzingo o Ixtapaluca, dos de cada 10 personas tardan más de dos horas en trasladarse al trabajo. Es decir, pasan más de cuatro horas diarias viajando por la Ciudad lo que equivale a casi 1 día por semana perdido en traslados (Cuadro 3).

Cuadro 3: Los cinco municipios con el mayor porcentaje de la población que tarda más de dos horas en trasladarse a su trabajo

MUNICIPIO

% POBLACIÓN

Ecatzingo

18%

Ixtapaluca

17%

Villa del Carbón

16%

Chicoloapan

16%

Ozumba

16%

Fuente: Elaborado a partir de datos de la EIC 2015.

Las escasas opciones aportadas por el gobierno, como el Tren Suburbano, el Mexibús o el Mexicable, han resultado ser proyectos incompletos, con rutas que no corresponden a las necesidades o a la demanda de los usuarios, y con costos de construcción y de gestión elevados.

Por ejemplo, el caso del Mexibús. A diferencia del Metrobús de la Ciudad de México, las tres líneas que componen este sistema no están interconectadas. Esto implica que los usuarios que deseen trasbordar deben no solamente tener tres tarjetas diferentes (una por línea), también deben de pagar nuevamente la tarifa de ingreso. La sobreocupación de las unidades o la mala planificación de las rutas es otro de los problemas. El caso de la línea 3, que va de Pantitlán a Chimalhuacán atravesando Nezahualcóyotl, ilustra esto. La línea se llena desde Chimalhuacán por lo que es inutilizable para los habitantes del municipio intermedio. Por ello, el sistema sigue compartiendo las avenidas con camiones y combis, a quienes en un principio habían prometido sustituir con el Mexibús.

La mala gestión del transporte mexiquense provoca traslados fragmentados, caros y lentos para los habitantes de los municipios metropolitanos. Por ello, es necesario que este tema sea abordado con atención por los candidatos, a través de propuestas para mejorar su planificación y su calidad. Un objetivo que es imposible de alcanzar si no se reduce el clientelismo que impera en los grupos que controlan este servicio “público”.

Sin embargo, ninguna mejora del transporte público será suficiente sin antes mejorar las ofertas laborales y educativas del propio estado. La Encuesta Intercensal 2015 muestra que de los 1.8 millones de personas que ingresan diariamente a la Ciudad de México, 98% provienen del Estado de México. Los mexiquenses que se trasladan para trabajar a la Ciudad de México, representan el 21% de la fuerza laboral del Estado de México. De ellos, el 13% se traslada a la Delegación Cuauhtémoc. De los mexiquenses que ingresan diariamente a la Ciudad de México, 21% son estudiantes. El peso de esta población flotante presiona las infraestructuras y los servicios localizados en esta entidad. Por ejemplo, en la Delegación Gustavo A. Madero, los estudiantes provenientes del estado de México representan el 20% de la población estudiantil.

Buscar diversificar la localización y mejorar las ofertas laborales y educativas de los municipios metropolitanos, debe ser un objetivo indisociable de la planificación urbana y las mejoras en el transporte público. Abordar uno sin el otro, conllevará a mejoras parciales, que serán rápidamente rebasadas por otros problemas.

De cada 10 electores mexiquenses, siete viven en algún municipio de la ZMVM. La gubernatura del Estado de México, representa a nivel federal un gran capital político. La persona vencedora de esta elección tendrá que asumir de forma visionaria y urgente la complejidad que la ZMVM representa.  Las propuestas de los candidatos a gobernador del Estado de México deben poder afrontar las preocupaciones y realidad de la población.  La joya presidencial, antes que presidencial es una joya metropolitana.

Paulina López Gutiérrez es geógrafa y exploradora urbana. Actualmente realiza una tesis acerca de las prácticas peatonales de los habitantes de la Zona Metropolitana del Valle de México.


1 Fecha de corte del 15 de enero del 2017. El INE define el padrón electoral como el conjunto de ciudadanos que solicitaron su ingreso al mismo. A diferencia de la Lista nominal, que concentra a los ciudadanos que poseen su credencial para votar, el padrón electoral contabiliza a aquellos “votantes potenciales”, aún cuando todavía no tengan su identificación.

Fuentes

  1. Encuesta Nacional de Victimización  Percepción de la Violencia (ENVIPE) 2016, INEGI.
  2. Encuesta Intercensal 2015, INEGI.