Los efectos a la salud y a la vida causados por el covid-19, así como los problemas económicos, psicológicos y sociales derivados de las medidas de mitigación, no fueron las únicas afectaciones que han tenido los hogares mexicanos en 2020. De estos desastres se ha hablado poco en el último año.
La trampa del impacto urbano
La idea del Estudio y Dictamen de Impacto Urbano se ha desvirtuado de tal forma que puede verse como una cadena de eventos desafortunados: arroja resultados que no satisfacen a la ciudad, ni a la ciudadanía; produce embrollos burocráticos innecesarios que desgastan a la administración pública, y genera que los desarrolladores inmobiliarios busquen la forma de darle la vuelta en cualquier forma.
Una inversión para nuestro futuro: el financiamiento del Metro de la Ciudad de México
Una creciente inversión con recursos propios de la ciudad, recaudados y gastados bajo un principio de progresividad, será central para tener un transporte público masivo de calidad financiado desde la justicia social y fiscal.
Aquí no es Ámsterdam
Aquí no es Ámsterdam, pero el Ámsterdam de hace unas décadas tampoco era la ciudad ciclista que ahora conocemos. Sí, sabemos muy bien que los Países Bajos es un paraíso para la bici, pero si conocemos cómo llegó a serlo, encontraremos puntos en común.
Agua, sismos y vivienda: los riesgos y la Ciudad de México en la larga duración
Este breve recorrido por las interacciones entre la dictaminación estructural de largo plazo de las edificaciones, el peligro sísmico y la extracción de agua del subsuelo nos habla, precisamente, del perfil de los desastres en el futuro de la Ciudad de México.