La política de colocación de parquímetros en la delegación Coyoacán ha generado mucho movimiento e incluso se creó la agrupación de vecinos “Yo amo Coyoacán”, que busca evitar su instalación. Sin embargo, la primera duda que surge es ¿cómo usar este “amor” para propiciar una participación efectiva ante las preocupaciones de estos vecinos? Parece sumamente importante analizar si podríamos usar la campaña como una justificación de participación vecinal, y potenciar así lazos comunitarios y políticas colaborativas en las que todos los impactados pudieran tener voz.
La campaña de los vecinos de Coyoacán se ha caracterizado por su rechazo a esta medida; sin embargo, se ha visto acompañada también de altos niveles de desinformación. Y aquí es donde está el meollo del asunto, una ciudadanía desinformada se encuentra en una situación de desventaja al momento de tomar decisiones. Aparentemente, ni la delegación, ni las instituciones del Gobierno del Distrito Federal encargadas del tema, como la Seduvi (Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda) o la Autoridad del Espacio Público, se acercaron en su momento a los vecinos para aclarar sus dudas o explicar cómo funciona el sistema. Asimismo, se los Comités Ciudadanos tampoco parecen contar con información suficiente para compartir con los vecinos o para saber los impactos de la medida. Lo único que los vecinos parecen saber es que se quieren instalar los aparatos, pero de acuerdo a una encuesta realizada por El Universal no hay un conocimiento de fondo de dónde viene esta política ni quién está a cargo.
Esta falta de acercamiento de unos con otros ha llevado a varios malos entendidos, el primero, pensar que el dinero recaudado por ecoParq (operador de los parquímetros) es en su totalidad una ganancia para la compañía o bien el desconocimiento de los vecinos, hasta hace poco, en que se usará. Los casos exitosos de parquímetros en Polanco, Lomas y la Condesa han demostrado que el 30% del dinero recaudado se utiliza para la recuperación de espacios en las mismas colonias. En Polanco por ejemplo, se rehabilitaron las calles de Horacio y Torcuato Tasso a partir de este 30% de los ingresos de los parquímetros. Sin embargo, las declaraciones de los vecinos de Coyoacán aluden a una desconfianza tal en contra de la empresa, que incluso han interpuesto una solicitud de información para saber por qué es ecoParq quien maneja los parquímetros. En una entrevista, los vecinos de Coyoacán comentan que quieren saber “¿por qué se otorga un permiso para una empresa que va a lucrar con el espacio público, el espacio que sería de todos?”.
Y éste es un punto sumamente importante, nadie debe lucrar con el espacio público, pues como su nombre lo indica, es un espacio de todos. No obstante, lo que no se contempla es que los “franeleros” de Coyoacán, que cobran una tarifa que va de los $20 a los $30 por estacionarse, también se han apoderado de este espacio, y lucran con él. Así, los parquímetros prometen a los usuarios de la vía la recuperación de estos espacios y mayor rotación de vehículos por cajón en un día, permitiendo que más personas visiten la zona y que la saturación de autos estacionados disminuya. Pero, aquí es donde está el detalle ¿hasta qué punto han recibido los vecinos la información correspondiente de manos de las autoridades encargadas?
El segundo tema de controversia ha sido la consulta ciudadana, la cual en un inicio fue rechazada por los vecinos, ya que el GDF planteó que se consultara a las 147 colonias, aun si los parquímetros sólo serían instalados en seis. Una de las preocupaciones al respecto era que, dado que no todos tienen la misma información, se percibe que una consulta amplia no da claridad sobre las intenciones del programa y se duda que después se quiera extender la medida a toda la delegación. Así pues, los representantes de “Yo amo a Coyoacán” sostuvieron una reunión con el delegado, buscaron negociar que la consulta sea sólo para las seis colonias en las que se instalarán los parquímetros, y también solicitaron el cambio del sentido de algunas calles y exención de la medida dentro de los callejones. Sin embargo, hasta ahora el Secretario de Gobierno sostiene que la consulta sí se llevará a cabo en toda la delegación, ya que la medida no impacta de manera aislada, y no se debe excluir al resto de la delegación. Así, podemos ver que el desconocimiento del origen de la medida ha llevado a los vecinos a negociar con el Delegado, en quien no confían, en lugar de negociar con el titular de la Secretaría de Gobierno, y ampliar sus opciones.
Ahora bien, resulta interesante analizar a la par de este movimiento, la auto-consulta que se llevó a cabo en la colonia Florida, en la delegación Álvaro Obregón. El Comité Ciudadano de esta colonia llevó a cabo, con recursos propios, una consulta para conocer los niveles de información de los vecinos respecto a la política, y también para conocer qué postura hay en torno a su instalación. La transición en la colonia se dio de una forma muy suave, de hecho los vecinos contarán con dos semanas de gracia para acostumbrarse a la medida, se instalaron cuatro módulos de atención ciudadana y se otorgaran los permisos correspondientes para los residentes que no cuentan con espacio para estacionar su automóvil.
Esta comparación es relevante, ya que en ambos casos se está implementando la misma medida, pero las respuestas son muy distintas. No se puede evitar preguntarse ¿por qué? Todo parece indicar que las autoridades del GDF estuvieron atentas de las necesidades de los colonos de La Florida, mucho más que en el caso de Coyoacán. El delegado de Álvaro Obregón estuvo presente en la implementación de la política y para atender las preocupaciones de los vecinos y ello permitió que se construyera una relación de confianza. Además el poder organizativo que llevó a los vecinos a financiar su propia consulta para presentarse como una comunidad empoderada les permitió tener una mayor capacidad de negociación. Así pues, en Coyoacán se presenta la situación opuesta. Una ciudadanía que se siente abandonada, sin mecanismos de interlocución con las autoridades (especialmente con el delegado) y que percibe que unirse en contra de la política es la mejor herramienta para negociar.
Desde esta perspectiva, los integrantes de “Yo amo Coyoacán” podrían aprovechar este impulso y organización como base y motor de una participación organizada e incluso, podrían lograr tener un mayor impacto sobre la toma de decisiones de sus colonias. Los colonos de La Florida lograron llegar a un acuerdo y presentarse como un frente unido y con capacidad organizativa, obligando así a que las instituciones gubernamentales contestaran de la misma forma y se sentaran a negociar con ellos.
La base de la construcción de ciudad para todos y de todos, no depende solamente del gobierno, así como tampoco depende solo de la ciudadanía. El gobierno debe informar y comunicar los programas que se van a implementar, así como las consecuencias que éstos puedan tener. De lo contrario, la creación de ciudadanía y el valor agregado de la participación se diluye detrás del discurso y se pierde en buscar problemas donde puede haber soluciones.
Ana Paula Peñalva es licenciada en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales por el CIDE; trabaja en temas de participación y resolución de conflictos.

Muy interesante. Puntualizaste la necesidad de interlocución entre AC y gobierno, abriendo la posibilidad de que se de el diálogo, ergo la colaboración, claridad y resultados. Felicidades.
Ana Paula: Al hablar de desinformación cometes el error también de estar desinformada. Las conversaciones de vecinos en Coyoacán con las autoridades han sido infructuosas porque nuestras “autoridades” no escuchan. Hay varias propuestas interesantes que les hemos puesto sobre la mesa y lo único que les improta es ver si van a poner o no parquímetros. Cuando la clase política busque hacer política de verdad, es decir, de la mano de los ciudadanos, entonces entraremos los ciudadanos… Mientras tanto todo será un jaloneo como ha sido hasta ahora.
Yo no vivo en Coyoacán, pero tengo amigos y familiares que son de la zona, tanto del centro como de la periferia. Uno de los problemas y por los que hay tanto rechazo es porque, hasta donde se tiene entendido y a diferencia de otras zonas de la ciudad en que se ha instaurado el sistema de parquimetros, 1-en Coyoacán se les dijo que no se les iban a dar permisos especiales, en otras palabras, que solo tendrían derecho al espacio de su cochera, además de que los parquimetros no se usarían solo en la zona del zocalo, sino en todos los alrededores, por lo que de facto se está lucrando con el espacio público. 2-los habitantes del centro y de las zonas afectadas no quieren una consulta general porque la periferia (pedregales, callejones, etcetera) son votos seguros para el gobierno de la delegación y mancera, no sería la primera vez que los mayoritean. Además, como dice Rosario Taracena, el desinterés por la comunicación no viene de la gente de Coyoacán, sino de las autoridades, tanto de Coyoacán como del Gobierno del D.F. de hecho en alguna junta el delegado dijo estar en contra de los parquimetros, pero indico que era indicación de Mancera, que ha sido bastante intransigente con los habitantes de Coyoacán.
Hola Ana Paula, realmente es muy importante que -a raíz de la inconformidad de lo vecinos- algunos colaboradores de opinión comiencen a subir el tema a medios. Somos No parquímetros Roma-Condesa y fuimos quienes metimos los primeros amparos, que fuero desechado por no “acreditar el interés legítimo”, con argumentos ridículos. Francamente, creo que reducir la diferencia de respuestas ante el ingreso de parquímetros entre Coyoacán y Florida, tomando como sustento “la atención del Delegado y autoridades” es insostenible. La Florida, son grandes casa habitación con muchos lugares de estacionamiento al interior (no están saturados de antros ni oficinas, aunque ya empiezan) y optaron por la instalación de estos aparatos porque no quieren gente extraña, como los tianguistas. Están en su derecho. En el caso de la Roma-Condesa, muy similar al de Coyoacán y Benito Juárez, resulta que el proceso de gentrificación (limpieza social y económica, para ser claros) está en su apogeo. De ahí que veas que donde había casa que eran patrimonio histórico (y digo eran) se destruyen con y sin permiso, y se levantan grandes edificios de X número de departamentos, lo cual aunado a los cambios de uso de suelo legales e ilegales, empieza la proliferación de antros, restaurantes y oficinas, u otro tipo de establecimientos como hospitales, escuelas y similares. Esto lleva a que pequeñas zonas atraigan a cientos de miles de personas, multiplicando por 3 o por 4 la población que habita en el lugar, y no soportable por el trazo urbano.En Roma-Condesa vivimos menos de 80 mil personas y llegan diariamente más de 170 mil, datos del propio ITDP. Con tal atracción de población flotante, no hay forma de estacionarte nunca en ningún lado ni la habrá, porque decidieron que seamos el antro-bar del DF, En el tema de los franeleros (y no olvidemos a los valet parking, para no ser clasistas) de los cuales tanto nos quejamos, bastaría con que las Delegaciones aplicaran la Ley de Cultura Cívica para que los quitaran, cosa que tampoco ocurre, porque generalmente están coludidos y pasan dinero a las autoridades.
Te invitamos a que vengas a Roma-Condesa de lunes a domingo hasta media tarde y veas que siguen los franeleros con y sin parquímetros, y no encontrarás lugar para estacionarte. Para muestra el ilegal Mercado Roma (55 antros y comercios sin uso de suelo). Si te quedas el domingo a las 7 de la noche, verás que sobran los lugares, porque sólo duermen los coches de quienes habitamos estas calles. Lo mismo le sucede a Coyoacán, no son comparables nuestras casas con las de La Florida, ni la densidad de población, ni el trazo urbano, ni el tipo de desarrollo de la colonia, ni nada.
Dos últimas observaciones, ve las notas de El Universal que desde noviembre de 2013 están reflejando la corrupción entre empresas y gobierno por el gran negocio que son los parquímetros, y luego, que también analices el impacto socioeconómico que esto está conllevando, porque a quienes están haciendo pedazos con este nuevo impuesto es a la clase media, que no tiene opción más que llevarse su coche por la necesidad de ir trabajar y ante la falta, mala calidad e insuficiencia del transporte público.
Hoy puedes ver que los parquímetros no desincentivan el uso del automóvil, ya que en todo el mundo nadie se había atrevido a vender la idea de que se usan menos coches!!, porque su origen y realidad es que los parquímetros se inventaron para que mas coches circularan y se incrementara la recaudación de ingresos a través de un nuevo impuesto. Tenemos documentos, PATRS, estudios, informes, que con mucho gusto podríamos compartir contigo, si el tema es tu interés y buscas más elementos. @DefensaRomaCond
Creo que en el caso de Coyoacán, ud. se equivoca al decir que hay poca información por parte de la gente, creo que somos una de las comunidades mas informadas y conscientes del país, Coyoacán es un patrimonio cultural, un barrio que a luchado a través de los siglos para conservar su identidad, pocos lugares estan tan unidos e informados y su ud. investiga mejor, se dará cuenta que el asunto de los parquímetros es un turbio negocio del gobierno, con una inexperta y corrupta empresa privada.
Ana Paula:
Aprecio que te ocupes en tu columna del tema de los parquímetros en Coyoacán, un tema que refleja muchas cosas con respecto a la forma en que se está haciendo política pública en la ciudad y creo que, en ese sentido, se vuelve un tema de interés amplio y actual.
Tienes razón al afirmar que la desinformación ha sido parte del problema. Vale la pena, sin embargo, hacer un par de precisiones y agregados al respecto, aunque sea en unas cuantas líneas: por una parte, la desinformación -que no ha sido, por cierto, sólo ausencia de información sino también y repetidamente, información equívoca o completamente falsa e incluso contradictoria, por parte de las autoridades- ha tenido un origen doloso, no involuntario. Podría, como vecino involucrado en el tema, abundar en muchos ejemplos, pero baste con decir que se ha querido incluso sorprendar a los vecinos y representantes vecinales con información falsa con respecto a las vialidades involucradas. Por otra parte, si en un inicio faltó información, desde hace mucho este ya no es el caso, fundamentalmente por el trabajo de vecinos que ha ido arrancando a las autoridades la información disponible y comunicandola. Aún así, los coyoacanenses en su mayoría han dejado sentir su rechazo por la medida.
Por otra parte, no es que haya desinformación entre los vecinos con respecto a los interlocutores relevantes: ellos se han acercado a distintas instancias de gobierno, no sólo a las delegacionales, pues es claro que se trata de una política operada desde la Autoridad del Espacio Público, que está adscrita a la SEDUVI. Lo que sucede, y aquí creo que quien peca de desinformada eres tú, es que ninguna de estas instancias de gobierno ha dado ningún tipo de respuesta a los vecinos que se han acercado a ellos. Ni siquiera han sido capaces de dar un respuesta uniforme y completa sobre los objetivos e impactos esperados del programa. Aquí, lo que hemos visto, es que el propio gobierno ha actuado sin haber obtenido toda la información pertinente para un proyecto de esta naturaleza.
Por lo demás, la discusión en torno a la validez del argumento de los parquímetros como reemplazo a los franeleros ameritaría una revisión más cuidadosa tanto de su viabilidad (¿por qué sigue habiendo franeleros en zonas que ya cuentan con parquímetros?) como sobre el hecho mismo -lamentable- de que existan algunos individuos o grupos que se apropien indebidamente del espacio público, de manera por demás ilegal, pero al amparo de las autoridades. Te invito a que lo revises con mayor detenimiento.
Es muy parcial e incompleto este texto. El principal problema en Coyoacán es el delegado, su autoritarismo, su demagogia, su falta de compromiso con la delegación y sus habitantes, su concepto de servicio a la delegación y a la población, sus intereses partidistas antes que los de servicio, su nula disponibilidad de dialogar y pactar con los vecinos, sus falsas “promesas”, su indiferencia ante peticiones y frente al descontento de la gente por problema tales como falta crónica de alumbrado (o de mantenimiento del alumbrado, pues además de las cientos o miles de luminarias sin luz, otras tantas están prendidas las 24 horas del día por falta de mantenimiento; basta darse una vuelta por la ´principal calle de Coyoacán, Francisco Sosa, para comprobarlo: de día para ver las luminarias que permanecen prendidas y de noche para ver las que no tienen luz), de pavimentación, de vigilancia, basura, ambulantaje, etc.
Por otra parte, no se menciona en lo absoluto un punto importantísimo: como muestra de su ineptitud, autoritarismo y desconocimiento de la legalidad, ignoró -por desconocimiento o por prepotencia- que las zonas de Coyoacán en las que pretende instalar los parquímetros son zonas coloniales portegidas por el INAH e ignoró -o simplemente le “valió”- que por más delegado que sea el Sr. Toledo, se requieren permisos del INAH para realizar cambios o modificaciones en el piso, banquetas, pavimento, fachadas de casas y, por lo tanto, requería permisos para la instalación de sus parquímetros: perforó banquetas, puso plastas de cemento (las bases donde se colocarían los aparatos de cobro) y ante el descontento vecinal -pues NUNCA, por más que se solicitó audiencia, quiso recibir él a los vecinos (siempre mandaba gente en su lugar, que no siempre acudían a las citas para mantener un diálogo)- mandó granaderos a que, con el recurso de la fuerza, las macanas y los escudos, “vigilaran y protegieran” las precarias instalaciones que habían empezado a poner. La obra la detuvimos los vecinos, tuvo que solcitar los permisos al INAH y actualmente aguardamos la amañada “consulta”. Amañada porque al participar cualquier habitante de la DELEGACIÓN y no solamente los de las COLONIAS AFECTADAS, sabemos hacia dónde se inclinará la balanza con el reparto de despensas, camisetas, torta y refrescos -vieja costumbre de todos los partidos para obtener (léase “comprar”) votos.
En fin, todo esto y más no se menciona en el texto. Termino con una pregunta. hay muchísima gente en estas colonias que no tienen cochera o la tienen para un solo auto y tienen más de uno. ¿Qué pueden hacer? Joderse, pues sólo dan -muy dadivosamente- un permiso por casa o departamento.
Es verdad que una ciudadanía desinformada está en desventaja al momento de tomar decisiones. Pero ese no es el caso de los vecinos de Coyoacán ya que ellos han escuchado de las autoridades los pros y han investigado por diversas vías los contras de la instalación de los parquímetros en sus calles. Saben que conocer sólo una versión sobre el tema de los parquímetros, en este caso el de las autoridades no es información para tomar las mejores decisiones sino simple y llanamente adoctrinamiento. Desgraciadamente hemos visto que más que una política de gobierno están vendiendo un producto para algunos empresarios; evitan y obstaculiza la construcción de una ciudadanía crítica.
La autora dice que los vecinos de Coyoacán tienen “altos niveles de desinformación”. Además dice que “…aquí es donde está el meollo del asunto, (porque) una ciudadanía desinformada se encuentra en una situación de desventaja al momento de tomar decisiones”, y concluye que “…Aparentemente, ni la delegación, ni las instituciones del Gobierno del Distrito Federal encargadas del tema, como la Seduvi (Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda) o la Autoridad del Espacio Público, se acercaron en su momento a los vecinos para aclarar sus dudas o explicar cómo funciona el sistema”.
Llama la atención que una egresada del CIDE escriba este tipo de afirmaciones sin investigar el tema. Si lo hubiese hecho se habría dado cuenta que a diferencia de los vecinos de Anzures, Roma e Hipódromo, los residentes de Coyoacán han sido mucho más informados por las autoridades, que éstas han distribuido mucha propaganda impresa entre los vecinos de esa zona y han realizado gran cantidad de reuniones con ellos, reuniones en que no han escatimado esfuerzos y recursos para “convencer” a los vecinos de las supuestas virtudes de los parquímetros. Además, se habría dado cuenta que la información que da Ecoparq en la ciudad está plagada de verdades a medias y de una gran cantidad de omisiones, mentiras pues.
¿Por qué a la autora no le interesa conocer las razones que los vecinos de esas seis colonias del centro de Coyoacán dan para no querer parquímetros en sus colonias? Sería interesante que escuchara, seguramente la ilustrarán sobre el tema.
La Ley de Participación Ciudadana establece que los Comités Ciudadanos son órganos de representación de los vecinos, de sus intereses, sin embargo, hoy son simples correas de transmisión de las políticas del gobierno, puestos por las Delegaciones, y que sirve para –en su amplia mayoría- para la aprobación de políticas a nombre de todos nosotros.
En el artículo se da información falsa como el que Ecoparq opere los parquímetros en Polanco, Lomas, Anzures, ni que el dinero sea recaudado por Ecoparq. Quien opera los parquímetros y recauda el dinero en esa zona es la empresa propietaria de los aparatos, esta es Operadora de Estacionamientos Bicentenario. Ecoparq, como aclaración, es el nombre de un programa de gobierno. Por cierto, en la Condesa no hay parquímetros, los hay en las Hipódromos y en una partecita de la Roma.
Hay falta de rigor en la información que se maneja con respecto a la aplicación del 30% de lo que entra a los parquímetros que se destinará para obra en las zonas donde los hay. No es verdad, como se afirma en el texto, que los recursos se hayan aplicado en varias colonias: sólo se han utilizado Polanco, en donde -por cierto- se ha generado una gran inconformidad y no cuadran las cifras, como se muestran las notas de diversos diarios. En las otras colonias no se ha hecho ninguna obra y a los vecinos no les han informado qué es lo que se hará. Por cierto, hace unos cuantos días tuve la oportunidad de escuchar a una vecina de la colonia Hipódromo quejarse de que no se sabe que ha pasado con el dinero de los parquímetros que era para obra.
Tampoco es verdad que los integrantes de Yo amo Coyoacán hayan interpuesto una solicitud de información para saber por qué es EcoParq quien maneja los parquímetros, ya que ellos saben muy bien que no es Ecoparq quien los operará en sus calles, sino que será la empresa privada Nueva Generación de Estacionamientos, a quien el gobierno otorgó el derecho de administración sin pasar por un concurso o licitación.
Es curioso leer en este artículo los argumentos para justificar que una empresa privada lucre con el espacio público. Primero se dice que nadie debe lucrar con el espacio público pues es de todos, y después escribe que los franeleros cobran de 20 a 30 pesos por dejar a la gente estacionarse en las calles; y, en lugar de llamar a las autoridades a aplicar la Ley, la autora concluye que es mejor que se instalen parquímetros, con ello se privatizan las calles. ¿Acaso no sería más fácil que las cabezas del actual gobierno del DF, a quienes les gusta hacer negocios con las calles, hagan cumplir la Ley de Cultura Cívica y el Reglamento de Tránsito? ¿No desincentivaría a los franeleros el que la policía los lleve ante el juez cívico y paguen la multa cuantas veces cobren por un servicio no solicitado y por apartar las calles? ¿Acaso la política más eficaz para disminuir el uso del automóvil en nuestra ciudad no sería que el gobierno sustituya y amplíe la insuficiente y deficiente red de transporte público, además de garantizar la seguridad de los usuarios? ¿Será que las autoridades ven el ejercicio de gobierno como una manera de hacer negocios en lugar de resolver los problemas de la ciudad?
En Coyoacán está aumentando de manera alarmante la cantidad de autos porque se están haciendo cambios de uso del suelo ilegales con la complacencia de los gobiernos delegacional y del DF. Así, una zona habitacional como el centro de Coyoacán se está convirtiendo en zona de comercios, antros y oficinas; lo que provoca que el número de visitantes al menos duplique al de residentes. Todo ello solapado por las autoridades.
En lo que se refiere a la consulta, los vecinos de las seis colonias de Coyoacán donde se instalarán parquímetros se preguntan por qué han de decidir los habitantes de las 147 colonias de la Delegación y no sólo quienes viven en las colonias afectadas, pregunta que es legítima y que genera otra demanda, también legítima, de que se haga la consulta solamente en las colonias donde se instalarán los parquímetros. Los vecinos deben revisar sus planteamientos, es correcto que exijan una sola consulta en las seis colonias, pero no que pidan seis consultas, una por colonia. Si se hace una por colonia daría la posibilidad de que gane el sí a los parquímetros en una de las colonias y con ello se instalen en el resto, ya que se sembrarían una “cabeza de playa” para que las autoridades por medio del “efecto cucaracha” inicien una estrategia de desgaste de los residentes. Las autoridades están convencidas de que por medio de la permisibilidad y promoción del estacionamiento ilegal, así como por dejar a los vecinos de esas colonias a disposición de los franeleros abusivos y valet parking, aquellos terminaran por pedir que instalen parquímetros. El GDF y la Delegación Cuauhtémoc ya aplican esta estrategia en la Condesa, Roma Sur, en la Hipódromo Condesa y una parte de la Roma Norte, no hay grúas pero sí apropiación de las calles por franeleros abusivos y los valet parking, mientras el gobierno brilla por su ausencia. En esas colonias hay una total ausencia de gobierno en lo que se refiere a la movilidad, los mismos policías se quejan de las erráticas acciones de sus superiores y del gobierno central en general.
Además, los vecinos de Coyoacán consideran que la intención del GDF y de la Delegación de hacer la Consulta en las 147 colonias tiene como objetivo poder llevar a votar a favor de la instalación de parquímetros en el centro de Coyoacán el voto clientelar perredista. Ya que no hay tiempo ni recursos para dar la información suficiente en las otras 141 colonias, más bien no habrá información. Debe tomarse en cuenta que los residentes de las otras 141 colonias difícilmente participarán en una consulta si la medida no les afecta directamente, esto es afuera de sus casas.
Es muy claro que el interés de las autoridades del GDF y de la delegación no es impulsar una amplia participación ciudadana en las decisiones, sino al contrario, usar esos instrumentos para pasar por encima de la voluntad de los residentes de las seis colonias afectadas. Lo único que les interesa es movilizar su voto clientelar, para así pasar por encima de la voluntad de la mayoría de esos residentes.
La falta de rigor de la autora no le permitió profundizar en el tema y conocer y escribir que el Comité Ciudadano de la colonia Del Carmen Coyoacán hizo una consulta con recursos propios sobre los parquímetros el 23 de marzo del presente año, en ella participaron 1,036 vecinos de los cuales 970 (93.36%) dijeron que no quieren parquímetros. El número de ciudadanos que participaron en ese ejercicio organizado por los vecinos, y al cual el GDF envió observadores, ésta muy por encima de otros ejercicios similares que el Instituto Electoral del DF (IEDF) ha hecho en la zona. Por ejemplo, en la elección de comités ciudadanos de esa colonia de 2010 votaron 613 personas y en la del año pasado apenas subió a 680; en el caso de las consultas de presupuesto participativo sólo en la del año pasado hubo una participación similar a la de la elección de comités ciudadanos (678 opiniones), en las otras dos que ha realizado únicamente dieron su opinión 48 personas en 2011 y 91, en 2012. Mientras que una consulta vecinal, sin los recursos con que ha tenido el IEDF, como fue la de la colonia Del Carmen contó con una mayor participación e interés vecinal.
Debido a que los parquímetros no impactan de manera aislada y el GDF tiene planeado instalarlos en un número importante de colonias de la ciudad, en lo personal me inclino por que el Jefe de Gobierno del DF convoque a un plebiscito para que todos los ciudadanos opinemos si queremos o no parquímetros en nuestra ciudad. Todos somos afectados porque siempre iremos a Coyoacán, a Polanco o alguna de las Colonias en que están poniendo estos aparatos, y seremos afectados en nuestros bolsillos.
Polanco es la única zona donde el gobierno afirma que los parquímetros funcionan exitosamente, y lo pone como ejemplo, como si las demás colonias de la ciudad tuvieran la misma proporción de oficinas y negocios, el mismo tamaño de las viviendas y el mismo nivel socioeocnómico: casas muy grandes en las que caben varios autos, gente de muy altos ingreso económicos y la misma cantidad de oficinas. Por cierto, ya casi no hay vecinos porque fuimos expulsados por las oficinas, restaurantes, bares y antros. Sabemos de qué hablamos.
Para terminar, la creación de ciudadanía pasa por que se incentive la participación de manera crítica en la toma de decisiones, que no sean obedientes ante los gobiernos y que sus organizaciones sean realmente independientes y no simples correas de transmisión del gobierno. Sólo así podrán acabar con la corrupción de sus gobernantes.
La siguiente cita del texto es una visión antidemocrática de la participación ciudadana, es la misma visión del gobierno del GDF que consiste en que los ciudadanos únicamente tienen derecho a la información de las políticas del gobierno pero no tienen que participar en la toma de decisiones porque las políticas públicas se aplican no se le consultan a los ciudadanos. Afirman que la participación ciudadana en las decisiones genera problemas, lo cual es completamente falso. La cita del texto es “La base de la construcción de ciudad para todos y de todos, no depende solamente del gobierno, así como tampoco depende solo de la ciudadanía. El gobierno debe informar y comunicar los programas que se van a implementar, así como las consecuencias que éstos puedan tener. De lo contrario, la creación de ciudadanía y el valor agregado de la participación se diluye detrás del discurso y se pierde en buscar problemas donde puede haber soluciones.
Muy parcial la nota, se ve inmediatamente la manita que le echa Ana Paula al GDF y los interesados en poner parquimetros, la batalla en contra de los parquimetros no es en Coyoacan nada mas, es en varias colonias y poner de ejemplo a Polanco tampoco sirve, las calles se están remodelando con dinero que estan aportando el gobierno y vecinos así como negocios de la zona., dice que la gente esta desinformada al decir que se quedan los dueños de los parquimetros con toda la ganancia, informada estaria ella si dijera que se quedan con el 70% de los ingresos o quiza lo sabe pero da la verdad a medias como se maneja Ecoparq , SEDUVI y la autoridad del espacio Publico, eso en otras palabras es mentir a sabiendas de que la gente no se involucra totalmente y cualquiera con tantito sentido comun estaria en contra de los parquimetros, o diganme que va hacer la gente que con muchos esfuerzos se hizo de un coche y no tiene donde dejarlo? la maquinaria del sistema para controlar a la gente esta en marcha y muy dificilmente se encuentran foros abiertos donde la verdad puede ser expuesta.