Espacio público · Planeación urbana · Sustentabilidad · Vivienda

La espada de Damocles sobre Chapultepec

La gran expansión de la ciudad durante las décadas de los setenta y ochenta dejó al nuevo milenio sin espacio para la construcción. A falta de lugar donde construir, las especuladoras inmobiliarias, las constructoras y el gobierno han tornado sus miradas hacia las zonas verdes. Ante sus ojos, los bosques, humedales, parques, o camellones son vistos como terrenos baldíos, listos para dan paso al progreso materializado en construcción.


Planeación urbana · Sustentabilidad

Especulación inmobiliaria en áreas verdes: Xochimilco, La Mexicana y Chapultepec

La ciudad de México necesita de los últimos resquicios de áreas verdes que hay en Xochimilco, Santa Fe, Chapultepec y otras partes de la ciudad. Son de los últimos grandes terrenos verdes que nos ha dejado la urbanización salvaje de las últimas décadas. Los ecosistemas nativos en el valle de México han sido pródigos con los 20 millones de habitantes y cambiarlos por zonas con parques y construcciones reduce sus beneficios.


Espacio público · Planeación urbana · Sustentabilidad

La fauna chilanga

Cuando hablamos de animales en la Ciudad de México pensamos en perros, gatos, ratas y palomas. Nuestra imaginación más salvaje quizá llegue a las ardillas que asaltan a los niños por cacahuates en los Viveros de Coyoacán y cruzan las calles por los cables de luz. Para la mayoría de nosotros no existe más. En un medio urbano, hay animales urbanos. De hecho, en la Ciudad de México existen muchos más animales, todos interactúan y se pasean por diferentes partes de la ciudad sin que los notemos.


Espacio público · Planeación urbana · Sustentabilidad

¿Reserva ecológica o reserva territorial? La rueda de la fortuna y el bosque

Las experiencias de privatizar el espacio público en la ciudad a favor de las empresas han sido desalentadoras. Basta ver todo el espacio público que ha sido concesionado a la empresa OHL para solucionar problemas de movilidad automotriz con segundos pisos y supervías, y que a cambio sólo hemos recibido escándalos de corrupción, y más tráfico. Por lo tanto, es natural que no sea bien visto por los ciudadanos ceder terreno del bosque, por cinco años a un grupo empresarial con conflicto de interés.