Richard Florida tenía razón cuando dijo que la “economía creativa” es la nueva forma del mundo. Pero su desarrollo no sucedió como él lo imaginó. En lugar de lanzar a la humanidad a una nueva fase de prosperidad, la nueva economía simplemente mantiene unidos los diferentes elementos del capitalismo tardío, haciéndolo aceptable para algunos, pero profundizando sus crisis y contradicciones para otros.