Sólo se necesita una mano cuando se cuentan el número de veces que se menciona el cambio climático en la Ley General de Aguas que presentó el gobierno federal hace un par de años y que fue conocida como la “Ley Korenfeld”, y nos sobran tres dedos. Esto demuestra una de las muchas contradicciones que existen en los gobiernos mexicanos actuales que mencionan fenómenos naturales como el cambio climático y la resiliencia, pero al momento de ponerlos en leyes y acciones que involucran economía y construcción, éstos pasan a segundo término o son completamente olvidados.