Espacio público · Planeación urbana

El Ángel

La glorieta del Ángel de la Independencia es, sobre todo, un sitio pulcro. Polo Guerrero, uno de los dos policías auxiliares que lo custodian por 12 horas diarias descansando un solo día por semana, me hace notar que en toda la rotonda vehicular que rodea al monumento no hay señalizaciones, ni cebras peatonales. Cualquier visitante lo sabe: al cruzar ese enredo de vías vehiculares entre el Paseo de la Reforma y Florencia/Río Tíber uno se juega la vida.