La maquinaria espectacular ha modificado la imagen de la plaza e interviene en la actividad cotidiana del Centro Histórico. En el marketing urbano se muestra a un Zócalo inundado de espectadores, luces y escenarios que intervienen la mitad de la plaza. Se busca con ello reforzar las dimensiones monstruosas de las ciudades, la “gran” ciudad, donde los espectáculos se viven por su monumentalidad.