Hasta no ver, no creer: el agua, base de la vida y de la economía del país, fue uno de los elementos más castigados en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2017. Los recursos federales para el agua y el saneamiento en zonas urbanas y rurales fueron reducidos de 12.6 mil millones de pesos en 2016 a 3.6 mil millones de pesos para 2017, un recorte de 72% en un país cuya cobertura de tratamiento alcanza apenas en promedio, un 52% (CONAGUA 2015).