Desgraciadamente, en la Ciudad de México la interpretación de la valoración económica ha sido utilizada para justificar el aumento de las talas, como un tipo de pago por obtener permiso degradar los ecosistemas. En lo que va de la administración se han talado más de 10 mil 144 árboles a causa de obras públicas y privadas, los cuales fueron valuados en un precio promedio de 11 mil 656 pesos por árbol para obtener cerca de 90 millones de pesos en tres años.