Los profesionistas llegan a Tepito por tres razones esenciales: la falta de oportunidades, la posibilidad de hacerse de más recursos económicos y la flexibilidad que ofrece el comercio informal, la principal actividad del barrio. Ellos, como muchos otros mexicanos, perciben que la situación económica de nuestro país es difícil y que la Ciudad de México, aunque brinda muchas oportunidades de estudio y recreación, tiene un mercado laboral saturado y con salarios que resultan insuficientes para afrontar los costos de vida de la capital.