El pasado lunes 8 de septiembre se llevó a cabo en el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM la ponencia titulada: “Los créditos de vivienda son políticas urbanas: INFONAVIT, vivienda deshabitada, y la expansión urbana en México.” por el Dr. Paavo Monkkonen, profesor de la Universidad de California en Los Angeles. El estudio realizado por el Dr. Monkkonen en 100 ciudades del país se centra en la problemática de la vivienda deshabitada (importante aclarar que no es lo mismo que abandonada). Como punto coyuntural en la investigación, Monkkonen propone la crisis hipotecaria del 2008 en Estados Unidos, la cual si bien no afectó directamente al tema de la vivienda en el país, trajo consigo importantes consecuencias en la economía nacional. Este texto expondrá una breve reseña de los principales hallazgos de dicha investigación, los cuales representan nuevos resultados para la investigación urbana y, sobre todo, abren camino para profundizar en el tema de la vivienda, crucial en la actualidad de nuestro país.
En México el sistema crediticio para la vivienda depende del Estado mientras que en Estados-Unidos depende de la inversión privada. Surge entonces la primera problemática planteada por el Dr. Paavo Monkkonen, ¿es mejor que el gobierno o que las empresas controlen el mercado de los activos inmobiliarios? Su postura frente a esta cuestión es clara: se deben crear regulaciones que permitan al gobierno controlar el mercado de la vivienda.
Con respecto a la situación actual del sistema crediticio nacional, el Dr. Monkkonen señaló que el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), creado en 1972, es el órgano más importante del país en esta materia, habiendo otorgado 70% del total de los créditos hipotecarios. Sin embargo, dicha política de financiamiento –hoy en día desregularizada y con criterios poco vinculados a las necesidades reales de la sociedad– ha provocado un desorden territorial urbano donde en 97 ciudades mexicanas la población creció el doble de la mancha urbana. La planeación de la vivienda se concentra en lugares reducidos con poco espacio libre y falta de servicios, factores considerables en el incremento de la vivienda deshabitada.

Monkkonen aclaró que son cuatro las principales causas de este fenómeno: la crisis del 2008, la migración internacional, la violencia y por último las políticas de vivienda. Las últimas tres son las más ligadas al incremento de la vivienda deshabitada en el país. En este sentido, el investigador apuntó que la tasa de vivienda deshabitada es más alta en las ciudades fronterizas o industriales, siendo Ciudad Juárez la que presenta el índice más alto de todo el país (un tercio de sus construcciones están deshabitadas). También abordó el aumento del fenómeno de migración hacia las periferias de la ciudad y el despoblamiento de los centros, muy ligado al aumento en el número de créditos hipotecarios puesto que para el año 2000 casi el 50% de las casas fue comprada con financiamiento y la mayoría de éstas se construyó en las periferias. En el caso de la Ciudad de México la migración hacia las periferias todavía no es tan significativa donde a 12 kilómetros de su centro se ubican las colonias con mayor densidad de población.
Para concluir el Dr. Paavo Monkkonen planteó una propuesta en cuatro direcciones muy claras:
1) Reformar el sistema de créditos del INFONAVIT, entre dichas reformas propone separar las funciones de préstamo y ahorro para incentivar a la población, afirma que actualmente al estar vinculadas existe un problema de interés.
2) Modernizar y regularizar las instituciones del mercado primario de vivienda, catastro1 y estandarizar agentes inmobiliarios .
3) Fomentar la densidad urbana a partir de nuevas herramientas como bonos de densidad cerca del transporte público, eliminar requisitos para construir estacionamientos en edificios nuevos, etc.
4) Motivar el pago de impuestos por parte de los gobiernos locales para generar mayor inversión en infraestructura urbana y penalizar las externalidades negativas, como la contaminación y el trafico, mediante la recolección de impuestos y el aumento del precio de los servicios.
Durante la ponencia, la sesión de comentarios estuvo a cargo del Dr. Antonio Azuela (Académico del IIS-UNAM) quién exhortó al gremio a tener un acuerdo metodológico para abordar y definir el área urbana. El Dr. Azuela también realzó la importancia en la diversidad de las causas de la vivienda deshabitada, dado que los factores de violencia y migración no están estrictamente relacionados con políticas urbanas de gran influencia en el desplazamiento poblacional. Destacó que en la actualidad se vive una era de desconfianza por parte de la sociedad en el sistema bancario y por ende existe la creencia de que tener un inmueble es una fuente de seguridad. Explicó también las raíces culturales de este problema dado que entre la población mexicana la adquisición de un terreno está cargada de significados (patrimonio, herencia, seguridad, etc.) aunque el predio esté deshabitado, se le considera un ahorro, lo cual a su vez apunta a una falla en el sistema de ahorros y pensiones.
Hablar de la vivienda en México es hablar de cultura, de economía, de identidades, de comercio, de derechos, de intereses. Todo está en juego cuando se habla del espacio concebido para ser hogar de una o más personas. A partir de lo expuesto por el Dr. Monkkonen podemos introducirnos al complejo contexto de la planeación de la vivienda en México, dónde nos enfrentamos día a día con las fallas del sistema. Como afirma el Dr. Azuela, estas problemáticas encuentran sus raíces en las bases culturales del país. En un país ancestralmente arraigado a la tierra, donde tradicionalmente se tenía un modelo de auto-construcción, cada espacio y cada terreno estaba cargado de significado, visiones y apuestas en el futuro. Hoy en día, la tierra es lo que más está en juego y en donde está la lucha. La línea entre lo rural y lo urbano se ha difuminado en un “estira y afloje” que hoy alberga un sinfín muy diverso de intereses y demandas. Es por eso crucial que exista apertura por parte de las instituciones y autoridades a un dialogo con los ciudadanos y residentes de las zonas donde se implementarán las nuevas políticas y proyectos de vivienda y desarrollo urbano. De otro modo, dichas políticas seguirán llevándose a cabo e incidiendo en violaciones a nuestros derechos como ciudadanos, generando desplazamientos, vivienda deshabitada y privatización del espacio público.
Daniela Fontaine.
1 “Catastro es empleado para designar una serie de registros que muestran la extensión, el valor y la propiedad (u otro fundamento del uso o de la ocupación) de la tierra.”
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). “Catastro” [en línea]. En INEGi, s/f. http://www.inegi.org.mx/geo/contenidos/catastro/ [Consulta: 8 de septiembre, 2014]
