Espacio público

El calamar del barrio: los juegos de las infancias del Centro Histórico de la CDMX

Una tarde, después de concluir con uno de nuestros talleres, Jordan, de siete años, se levantó entusiasmado y me dijo: “¡Maestro, ahora vamos a jugar! ¿Por qué no jugamos 1, 2, 3 calabaza?”. Le dije que no sabía cuál era ese juego y le pedí que me explicara de qué trataba. Marco, de diez años, entró a la conversación y dijo: “Es lo mismo que El juego del calamar, maestro”.